| |
La zona. La agreste costa Norte de Menorca
El mismo macizo de Sa Mola tiene unas cuevas -la dels Anglesos,
la de na Polida- que tienen interés. Este macizo no es una
punta afilada, como el vecino Cap de Cavallería, sino una
mole rocosa inmensa, de perfil áspero, con sus propias cuevas,
morros y puntas.
Las salinas del fondo de la bahía también merecen
la pena, y cerca de ellas están los restos de una basílica
paleocristiana. Durante mucho tiempo se creyó que allí
se habría levantado una colonia fenicia de la que constaba
el nombre -Sanisera- y de la que había hablado Plinio, pero
no era cierto.

Se han descubierto sus restos -pocos- en Sa Nitja, un poco hacia
el Oeste, donde nace el camino que lleva al Cap de Cavallería,
cerca del lloc de Santa Teresa y de la caleta que se conoce como
Port de Sa Nitja.
Este Cap de Cavallería -la punta siguiente al cap de Fornells
hacia el Oeste- es un farallón impresionante, de 90 m. de
altura, deshabitado, con un faro solitario. Entre Fornells y el
Cap se encuentra Cala Tirant, una zona de playa bastante frecuentada,
con aguas limpias, fondos rocosos y arenas morenas.
Es frecuente que en algunas de estas calas, al fondo, se encuentre
una pequeña zona de marisma, con juncales, cañas y
vegetación. Por todas partes los olores de la manzanilla
y de las hierbas aromáticas se suman al salitre y a los de
las propias piedras calentadas por el sol.
Más al Oeste del Cap de Cavallería, las calas de Binimel·là,
y, antes de llegar a ellas, pequeñas zonas acogedoras para
el visitante que busque playas aisladas, como Ferragut, con una
playa de arena rojiza que se llama así, Cala Rotja. Binimel.là
cuenta con una playa amplia, de grava limpia y gruesa arena negruzca,
con su pequeña marisma al fondo.
En toda esta costa Norte de la isla no hay refugios para las embarcaciones
a partir de Fornells. Si alguien quiere aventurarse, debe contar
con una embarcación adecuada, experiencia y mar en calma.

Al Oeste de Binimel.là, inmediata, la playa de Cala Pregonda,
larga y abrigada, de arena gruesa, salpicada de arrecifes. Luego,
una sucesión de calas, puntas y cabos en una costa serrada
y de difícil acceso. Del viento dan fe los retorcidos acebuches
que se asoman a los acantilados, y los pinos y enebros que incluso
en los arenales han sentido lo constante de su fuerza.
|
|
| |

Para describir la zona situada al Este de Fornells podríamos
comenzar por Addaia, que está en realidad aquí mismo,
a diez o quince minutos en coche.
Tal vez les resulte extraño a quienes viven en la ciudad, pero
los menorquines estamos acostumbrados a mirar con atención
cada lugar y a considerar algo que está a esa distancia como
a una entidad distinta, con su propia personalidad. En una isla de
estas dimensiones, lo pequeño puede tener una enorme importancia.

Addaia es una bahía estrecha, de 3,5 Km. de longitud y aguas
de escasa profundidad en gran parte de ella, con un pequeño
puerto deportivo -100 amarres- y urbanizaciones turísticas
bastante discretas y respetuosas con el entorno. En realidad, el término
bahía puede dar lugar a equivocaciones, más en el caso
de Addaia que en el de Fornells, aunque también en éste. |
| |
Si se mira el mapa con atención uno ve que Addaia es como
una ría, con brazos alargados y encajonados entre unas costas
pétreas en las bocanas. Pero serían rías sin
río. Caprichos de esta costa, pequeños fiordos mediterráneos
que se adentran en tierra para morir en una costa baja, de marisma.
También en Addaia hay restos de salinas, que fueron explotadas
en el XVIII por griegos traídos por los ingleses. Casi en
la misma bocana de la bahía está Na Macaret, playa
pequeña y bonita, y mínimo puerto.
Entre Codolar, la punta que guarda Addaia, y Punta Rodona, la zona
de Sa Mola -que protege Fornells- que más se avanza al Este,
se abre una amplia zona de arenales y rocas. Entre Cala Pudent y
el arenal d'en Castell se encuentra una playa bastante frecuentada:
Son Saura, con su urbanización.
Esta sería la zona de Fornells. Ir a Son Saura, al Este,
o a Cala Tirant, al Oeste, es un paseo. Pero si lo que se quiere
es navegar a vela, no hace falta moverse. Sa Mola y el Cap de Fornells
nos protegen en nuestra bahía.
|
|