Poblaciones tradicionales

Menorca tiene unos 70.000 habitantes Este es otro factor fundamental en el equilibrio que presenta la isla. No existe exceso de población. Además, está dispersa. El trabajo del campo lo exige.

Por todas partes se pueden encontrar fincas, alquerías y "llocs", los caseríos. Los entendidos aseguran que la construcción tradicional merece ser observada con atención. Ya se ha mencionado los ingeniosos sistemas de recuperación del agua de lluvia.

Maó y Ciutadella polarizan la isla. En el censo del 2005 Maó y Ciutadella ya contaban con unos 27.000 habitantes cada una. Son, por tanto, poblaciones pequeñas, tranquilas, cada una con su puerto, y tienen historias opuestas.


 


 


Ciutadella, la antigua capital, fue el centro histórico desde la Edad Media. Allí están los palacios, como corresponde al enclave de la nobleza y de la Iglesia que fue, en su casco, antes amurallado, de estrechas callejuelas.

Maó fue convertida en capital por los ingleses, en el siglo XVIII, y todo su caso urbano traduce el aire colonial de la época. La defensa del puerto fue una obsesión, y los cuarteles y fuertes condicionaron su crecimiento.

Ahora las dos capitales ofrecen dos de los posibles rostros de Menorca. Más artesanal y comercial Maó, más residencial y señorial Ciutadella. En el interior de la isla quedan los antiguos centros agrarios: Ferreries (4.500 habitantes) Es Mercadal (4.200) Alaior (8.600) o Es Migorn Gran (1.400), unidos por un buen trazado de carreteras. Permanecen bastante ajenos al turismo, y su función de centros agrarios se mantiene vigente.


 Inicio   |   Escuela a medida   |   La bahía Fornells   |   Menorca   |   Recomendaciones   |   Escapadas